Consigue el tono perfecto con luz real, no solo con luz de estudio: tu tono, pero más fiel a la realidad.
Subtonos, simplificado: Encuentra un tono que te favorezca con la luz del día
Los mejores looks se consiguen con luz natural. Empieza por identificar tu subtono: dorado, oliva, neutro o frío. Prueba el producto en la mandíbula, no en la muñeca, y deja que se asiente durante un minuto; las bases hidratantes y limpias se adaptan sutilmente al calor de la piel. Si dudas entre dos tonos, elige el que se difumine en los bordes; siempre puedes añadir calidez con colorete o labial.
Busca la uniformidad, no la perfección: las pecas se mantienen, el enrojecimiento se atenúa y la piel sigue luciendo natural. El subtono adecuado implica menos producto, menos retoques y un acabado que se mantiene natural tanto con la luz del móvil como con la del ordenador.